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(el poema)
I
(al abrir los ojos una página me mira)
/ con pálido rostro y frente virgen / y los ojos se hacen colosal campo / espera la reja del arado / me veo erecto pensante / apasionado penetro imperceptible / con la pluma de la arista ahuyento el vacío / deslizo el perno hasta el fondo / y comienzo a humedecer con tinta / tersas paredes de un blanco océano / parecido a la antártida / y en menos de un instante / diseño vergeles / corre la sabia de mi verso por sueños de las entrañas
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